El mejor pollo para hacer a la brasa: las especies estrella
Si te preguntas cuál es el mejor pescado para barbacoa, la respuesta honesta es que depende de tus gustos, pero hay algunas especies que destacan por encima de las demás.
- La dorada es probablemente la reina de las brasas en el Mediterráneo. Su piel resistente protege la carne durante la cocción, sus escamas actúan como escudo natural y su sabor suave se beneficia enormemente del ahumado. Entera, con unas rodajas de limón en el interior y un buen chorro de aceite de oliva, es difícil superarla.
- La lubina comparte el podio con la dorada. Igual de elegante, con una carne más delicada pero igualmente firme, es perfecta para quienes prefieren un sabor más sutil. Funciona muy bien entera o en filetes gruesos.
El salmón es el gran clásico del pescado barbacoa en toda Europa. Sus lomos gruesos y su alto contenido en grasa lo hacen casi infalible: difícilmente se seca, desarrolla una costra crujiente preciosa y combina de maravilla con marinadas de limón, soja o hierbas. Los lomos de salmón congelado de buena calidad, bien descongelados, dan un resultado excelente. - El atún es para los más atrevidos. Su carne roja y densa se comporta casi como la carne de vacuno en la parrilla: ideal marcado a fuego fuerte, jugoso en el centro. Un filete de atún a la brasa con sal gruesa y aceite es uno de los bocados más satisfactorios que puede ofrecer una barbacoa.
La sardina y el boquerón son los pescados populares por excelencia para asar. Pequeños, grasos, económicos y con un sabor intenso que el humo realza al máximo. Requieren poco tiempo de cocción y son perfectos para abrir boca. - El besugo y el pargo son alternativas que conviene no olvidar. Muy apreciados en la cocina mediterránea, se comportan de manera similar a la dorada y son perfectos para quienes buscan algo diferente.